Editorial
El Control de las Emociones
La Biblia y su solución para las crisis y los conflictos emocionales.
El ser humano tiene una naturaleza emocional que se manifiesta por medio de la cólera, el miedo, la tristeza, la alegría, el odio, el amor, el abatimiento, el entusiasmo…
Las emociones juegan un papel muy importante en la definición del carácter y en la determinación de las actitudes y el comportamiento de las personas.
El peligro de las emociones sin control es muy grande, porque pueden arruinar nuestras relaciones humanas, dañar nuestra salud, desmejorar nuestro carácter y llevarnos a cometer actos delictivos o perjudiciales para otras personas y aun para nosotros mismos.
Fallaron al tratar de resolver los problemas de la emotividad del ser humano los budistas proponiendo la apatía, los estoicos proponiendo el orgullo, los cínicos proponiendo la desfachatez. Igualmente fallaron la sublimación de los instintos, propuesta por los ascetas, y la aceptación social de la conducta animal propuesta por los freudianos. La verdadera solución es la solución cristiana.
El desarrollo de la nueva naturaleza en Cristo y su madurez emocional: Efesios 4:22, 29-32 y Colosenses 3:12-17.
Seguir el modelo del amor de Dios en Cristo: Efesios 5:1-2, 1 Pedro 2:21-23.
Sustituir las emociones negativas con las Positivas: El amor en vez del odio, la calma en vez de la violencia… Mateo 5:38-45.
Dejar que el Espíritu Santo llene nuestras vidas para que las emociones nobles se produzcan naturalmente como fruto del Espíritu y lo carnal sea crucificado con Cristo: Gálatas 5:16.
El ejemplo supremo del control de las emociones lo tenemos en Cristo, el manso y humilde de corazón. Humano como nosotros, siempre supo controlar sus emociones, y en vez de reaccionar a la conducta de los demás, siempre supo expresar su superior racionalidad y su bondad sin paralelo. Aun cuando expulsó a los mercaderes del Templo no lo hizo en un arrebato de cólera sino como un acto de rescate de la santidad del Templo, del cual era Señor. JPT